Un sistema de alerta de proximidad reduce el riesgo de accidentes entre los trabajadores a pie y los vehículos o la maquinaria en movimiento. Existen varios tipos, aunque los más habituales son los sistemas basados en tags y los basados en cámaras.
También se conocen como sistemas de aviso de proximidad, sistemas de detección de proximidad o sistemas anticolisión.
Aunque son más habituales en sectores como la construcción o la gestión de residuos y el reciclaje, ayudan a reducir los accidentes mortales y no mortales en prácticamente cualquier entorno donde haya personas trabajando cerca de maquinaria pesada.
Un sistema de alerta de proximidad detecta cuándo un trabajador a pie se encuentra cerca de un vehículo y avisa a las personas implicadas del posible peligro.
Un sistema de alerta de proximidad basado en tags utiliza tecnologías como RFID o UWB. Cada trabajador del centro lleva un tag personal que vibra cuando se acerca demasiado a un vehículo en funcionamiento. Los vehículos, por su parte, se equipan con una pantalla en cabina (que avisa al operador de que hay trabajadores cerca) y una antena (que crea una zona de detección a su alrededor). Si un trabajador con tag entra en esa zona, tanto el peatón como el operador reciben una alerta.
Un sistema de alerta de proximidad basado en cámaras utiliza varias cámaras con inteligencia artificial para detectar a las personas que hay alrededor de un vehículo. Normalmente incluye una pantalla en cabina, de modo que el operador ve la imagen de las cámaras y sabe en todo momento dónde está el trabajador a pie.
La fiabilidad y la precisión de un sistema de alerta de proximidad en un entorno exigente dependen sobre todo del tipo de sistema instalado.
Con un sistema de alerta de proximidad basado en tags, el rendimiento no se ve afectado por factores como la meteorología, el polvo, las zanjas o los obstáculos del centro de trabajo. Esto se debe a que estos sistemas, como SensorZone, utilizan tecnología RFID o UWB para comunicar los tags de los trabajadores con los vehículos.
Si el sistema depende de cámaras, la precisión puede resentirse en estas condiciones. El exceso de polvo o la meteorología adversa limitan su eficacia, y las cámaras no detectan a las personas que quedan ocultas detrás de un obstáculo.
Para garantizar la máxima fiabilidad en cualquier situación, lo ideal es combinar tags y cámaras, como hace SensorZone Proximity Warning Plus.
Los sistemas de alerta de proximidad se adaptan a muchos sectores y pueden mejorar notablemente la seguridad.
Aunque se instalan sobre todo en obras de construcción y en centros de gestión de residuos y reciclaje, también se utilizan en minería, instalaciones de petróleo y gas, almacenes y puertos.
Encajan especialmente bien en centros de trabajo cerrados y con mucha actividad, donde personas y vehículos coinciden a menudo a poca distancia.
No hace falta una instalación de gran tamaño para sacarles partido: sea cual sea la dimensión del centro de trabajo, la tecnología de alerta de proximidad protege mejor a las personas.
Los sistemas de alerta de proximidad activos avisan del riesgo de colisión tanto al operador del vehículo como al trabajador a pie. Los pasivos solo avisan a una de las partes, normalmente al operador del vehículo.
Los sistemas de alerta de proximidad basados en tags suelen ser «activos»: el conductor recibe la alerta en una pantalla en cabina y el trabajador a pie la recibe en su tag personal (u otro dispositivo).
Los sistemas basados en cámaras suelen ser pasivos, ya que no pueden avisar directamente al trabajador a pie del peligro. Solo informan al conductor de que hay una persona cerca y de su posición respecto al vehículo.